Aparte de tí nos han visto

domingo, 8 de marzo de 2015

Cosas de la ingravidez

Hola a toda la gente que ha estado siguiendo esta página durante toda la semana, gracias por leer nuestras entradas chicos/as, y si es la primera entrada que lees anímate a seguirnos, y pásate a leer las entradas de Javi, Lucía, Santi y Erika, en general, las de todos mis compañeros y compañeras.
No me he presentado, me llamo Cristina, y soy una alumna de tercero de secundaria, si, una alumna que estudia una montaña de libros todos los días, y que, como muchos de vosotros también tiene las semanas llenitas de ``maravillosos´´ exámenes para estudiar. A mi también me apetece descansar de vez en cuando y que lleguen pronto las vacaciones.
A mi también me apetecería... ¡Volar al espacio! ¿Os imagináis? Ir a un lugar donde nadie puede decirte que hacer, rodeado de todas esas estrellas y planetas, hay que reconocer que sería un buen plan, pero, por desgracia no es tan fácil como me gustaría:
Sabéis, si se construyera un edificio que superara los límites de nuestra atmósfera, por ejemplo de 400km de altura, y un astronauta se subiera a la azotea  no solo haría falta que saltara para ponerlo en órbita alrededor de la tierra; si tan solo saltara llegaría un momento en el cuál chocaría de nuevo con la atmósfera terrestre ( y creo que podéis imaginar como sigue la historia de aquella personita que ha decidido saltar ), ya que un pequeño impulso no vasta para conseguir una caída libre* suficiente para orbitar alrededor de la tierra. Para conseguir este efecto el astronauta tiene que saltar con una velocidad mínima de 28.000 km/h  para conseguir quedar en órbita, ¡pero ojo! si es una velocidad mucho mayor que este mínimo, el astronauta puede quedar fuera del campo gravitatorio de la tierra, y entonces sería atraído por otro campo gravitatorio mayor,¡¡¡ y quien sabe a donde irá a parar!!!
*caída libre: descubre la caída libre con la E.S.A. haz clic en el enlace.
Como podéis comprobar no solo son necesarias las ganas y la buena intención. Además ¿Vosotros podríais estar tanto tiempo como estos astronautas sin pisar el suelo y poder correr en una cinta con la necesidad de estar sujetos a un arnés? Yo creo que echaría de menos la gravedad y eso de no distinguir arriba de abajo... "Cuando estás en el ingravidez, no puedes hacer nada abajo, porque no hay abajo" asegura uno de los astronautas que ha estado en la ISS (la estación espacial de la ESA). 
Por estas y muchas otras cosas los astronautas son unos auténticos aventureros, se marchan a un lugar donde nada es igual, y totalmente fuera del único planeta condicionado para nuestra vida (y la de otras especies). 

EN LA ISS

Hay muchas cosas distintas en la vida de un astronauta en una estación espacial  y en la nuestra, aquí en la tierra, con nuestra apreciada gravedad, y con todas esas comodidades, como... ir al baño:
1- Hay dos conductos diferentes para cada desecho, un tubo ligeramente estrecho para los fluidos, y lo que podríamos llamar un váter (con la diferencia de que este tiene un agujero más estrecho para los excrementos. Los desechos líquidos son reciclados para obtener agua, ya que es imprescindible para nuestra vida. Las heces van a parar a una bolsa de plástico, que los astronautas almacenan hasta que llega una nave con provisiones; esta es una nave que se acopla a la estación espacial y trae alimentos y otras cosas que pueden ser necesarias, ellos introducen los desechos en esas naves junto con otras cosas no necesarias (como los plásticos de las bolsas de comida) y todo esto, es devuelto a la tierra. 


2- El agua es muy preciada, y la ingravidez hace muy complicada una ducha normal. Para lavarse el pelo usan unos champus especiales que no necesitan agua, pero, ¿Y cuando usan agua? Como creeréis no es muy cómodo trabajar con moléculas de agua flotando por la nave, por lo que utilizan muy poca y usan unos trajes especiales, cuesta mucho trabajo que el agua no se salga. Como conclusión, que una ducha en el espacio no es tan relajante como una en la Tierra.


A la hora de dormir:
¿Os habíais preguntado alguna vez cómo duermen los astronautas? Sería un poco complicado dormir flotando por la nave, asique si, tienen sus propias habitaciones, pero no son ni mucho menos como las nuestras, nada que ver. Las ``habitaciones´´ de los astronautas son mas bien parecidas a pequeños armarios donde tan solo tienen lo sumamente necesario como un saco de dormir, sus pertenencias personales, un ordenador... Y todas estas cosas se sitúan en un espacio muy reducido, para que os hagáis una idea está diseñado para que quepa poco más que una persona en horizontal.



Me gustará finalizar esta entrada dejando el enlace de un video que puede serviros de ayuda para entender mejor algunos otros conceptos de la vida en el espacio, espero que esta semana os halláis entretenido con nuestras entradas, y sobre todo, que halláis aprendido muchísimo.

Tour por una Estación Espacial



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