La gran mayoría de nosotros no miramos al cielo muy a menudo, si vives en la ciudad comprobarás que es prácticamente imposible divisar estrellas, si os hablo del espacio probablemente solo pensaréis en planetas, galaxias, agujeros negros, estrellas, meteoritos... Pero olvidáis que, desde que conseguimos enviar al espacio cohetes o robots que completan las investigaciones que hacemos en la Tierra, el espacio está repleto de satélites que nos envían continuamente datos sobre las condiciones que se dan en el exterior, imágenes de otros planetas o galaxias, satélites diseñados para predecir el tiempo que hará en la Tierra o que se dedican a fotografiarla, incluso los llamados satélites espía que (como su nombre indica) están diseñados para tomar imágenes, videos... de lugares o personas que son espiados, aunque de estos últimos no hay demasiada información puesto que sería demasiado arriesgado rebelar muchos datos sobres ellos.
A parte de todos los satélites ya mencionados existen otros que son muy importantes para nuestra vida diaria, estos son los satélites de comunicación, aquellos que se emplean para que nosotros podamos enviar un e-mail o un SMS, para que podamos comunicarnos por las redes sociales, llamarnos por teléfono, ver la televisión... Sin estos satélites nuestra vida tal como es ahora sería imposible. Por lo que cuando miréis al cielo recordad que aunque no podáis verlos hay muchísimos satélites allí arriba encima de nuestras cabezas, y debajo de nuestros pies, orbitando alrededor de la Tierra, o de un importante meteorito o planeta.
Y, bueno, ahora pasaré a hablaros del primer satélite que comentaremos esta semana:
SPITZER
El Spitzer es un satélite de observación, pertenece al PGO (Programa de Grandes Observatorios) de la NASA , y una pieza importante del nuevo Programa de la Búsqueda de los Orígenes. La misión del Spitzer es obtener imágenes de fenómenos espaciales (como un agujero negro), cuerpos celestes y galaxias cercanas. Durante sus años de servicio ha estado enviando imágenes a la NASA que han sido clave para que muchas investigaciones se pudieran llevar a cabo.
Datos:
Fue Lanzado el 25 de Agosto de 2003 por la NASA desde el Centro Espacial Kennedy. El vehículo que se empleó para su lanzamiento al espacio fue el Delta 7920H ELV. El Spitzer seguía una órbita de heliocéntrica siguiendo a la tierra, lo que quiero decir que orbitaba alrededor del sol, y su duración estimada era de más de dos años y medio, aunque el objetivo era que durara cinco años o más.
El telescopio del que disponía el Spitzer poseía unos 85 cm (33,5 pulgadas) de diámetro, y estaba fabricado con un material conocido como berilio ligero. El satélite posee un volumen de 360 litros (95 galones) y una masa de 950 kg (2094 libras) antes del lanzamiento.
Imagen enviada por Spitzer:
Y finalizo esta entrada recordándoos que seguiremos subiendo información sobre diferentes satélites durante la próxima semana. Recordad, en el espacio hay mucho más que estrellas y planetas, que el ser humano también a dejado su diminuto granito de arena.
Os dejo este video y, hasta pronto:

Gracias por tu entrada, la introducción me ha gustado mucho. Espero seguir leyendo más contenidos y te animo a que sigas investigando sobre las tareas que realizan los satélites. Felicidades.
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